Una rehabilitación suele ser costosa, pero puede merecer la pena si se vende el inmueble por un precio más alto. Depende de cada caso concreto y debe ser evaluado previamente por un profesional.

Declarar la guerra a los aparatos que consumen mucha energía
Si quieres reducir los gastos de energía, no hay forma de evitar el ahorro de electricidad. Hay dos factores que influyen mucho en el consumo de energía: por un lado, los electrodomésticos que siempre están enchufados, como la nevera o el congelador, y por otro, los aparatos que están en modo de espera. Por otro lado, los aparatos antiguos, que aún tienen una eficiencia energética deficiente, consumen mucha electricidad.
Consumo permanente de electricidad
Los expertos en energía recomiendan ser más conscientes del consumo de electricidad, aunque ello suponga renunciar a algunas comodidades. Aconsejan apagar completamente los aparatos en modo de espera o, cuando no sea posible, desconectarlos de la corriente. Para ello, puede desenchufarlos o utilizar regletas con interruptores que se apaguen cuando no se utilicen los aparatos. Esto es especialmente recomendable por la noche.
En el caso de los aparatos que deben estar conectados permanentemente, como el frigorífico y el congelador, compruebe si realmente es necesario que estén tan fríos. Para la mayoría de los alimentos, basta con 8 grados centígrados. Además, estos aparatos consumen más electricidad cuando están congelados. Por lo tanto, es aconsejable descongelarlos con regularidad.
Otro aspecto que a menudo se pasa por alto es que muchos aparatos consumen electricidad mientras están enchufados, aunque no tengan modo de espera. Este es el caso, por ejemplo, de las afeitadoras eléctricas o los taladros. Los cargadores también siguen consumiendo electricidad aunque no haya ningún smartphone conectado.
Alto consumo de electricidad de los aparatos antiguos
Dado que los aparatos obsoletos no suelen tener una eficiencia energética adecuada a los estándares actuales, los expertos recomiendan sustituirlos poco a poco. A largo plazo, esto puede suponer un gran ahorro en la factura de la luz. Al mismo tiempo, al comprar nuevos aparatos, debe prestar atención a la etiqueta de ahorro energético y a que tengan un valor de eficiencia energética alto, como A+++.
También se puede reducir el gasto en electricidad al cocinar. Las cocinas de inducción o de gas son las que menos energía consumen. En el caso de las cocinas eléctricas, las placas se pueden apagar antes, ya que se puede seguir cocinando durante más tiempo con el calor residual.
Las secadoras también consumen mucha electricidad. Secar la ropa en un tendedero o en un tendedero vertical puede suponer un ahorro considerable para su bolsillo.
¿Quiere saber cómo afecta una rehabilitación energética al valor de su inmueble? ¡Póngase en contacto con nosotros! Estaremos encantados de asesorarle.
Notas
En este texto se utiliza el masculino genérico para facilitar la lectura. Las identidades de género femeninas y de otro tipo se incluyen expresamente en la medida en que sea necesario para el significado.
Aviso legal: este artículo no constituye un asesoramiento fiscal ni jurídico en casos concretos. Le recomendamos que consulte con un abogado o un asesor fiscal para aclarar las circunstancias específicas de su caso.
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