
Divorcio: cómo salvar su patrimonio inmobiliario
El marco legal de su matrimonio influye de manera decisiva en cómo se tratarán sus bienes inmuebles en caso de divorcio. Existen tres regímenes patrimoniales principales:
- Comunidad de ganancias (estándar sin contrato matrimonial): se compensa el aumento del patrimonio adquirido durante el matrimonio.
- Separación de bienes: ambos cónyuges conservan su propio patrimonio; no se produce ninguna compensación.
- Comunidad de bienes: todos los bienes se administran y se reparten conjuntamente.
Si no existe un contrato matrimonial, se aplican automáticamente las disposiciones de la comunidad de ganancias. En este caso, el aumento del valor del inmueble durante el matrimonio se divide, lo que influye en el resultado financiero del divorcio.
Tasación inmobiliaria: un paso imprescindible
Para garantizar un reparto justo del patrimonio inmobiliario, es necesaria una valoración inmobiliaria profesional. Esta aporta claridad sobre el valor actual de mercado del inmueble y ayuda a tomar decisiones justas. Encargue la valoración a un perito independiente para evitar disputas posteriores.
Posibles soluciones
Hay varias posibilidades para proceder con un inmueble común:
- Venta del inmueble
- adquisición por parte de uno de los cónyuges
- Alquiler del inmueble
- División de la propiedad
Lo que sea más adecuado en su caso concreto dependerá de su situación particular.
Aspectos fiscales y jurídicos
Los divorcios suelen tener también repercusiones fiscales. Por ejemplo, en la venta de un inmueble pueden aplicarse impuestos sobre especulación si entre la adquisición y la venta han transcurrido menos de diez años y el inmueble no ha sido utilizado por el propietario. Además, debe aclarar con antelación los posibles cambios en el registro de la propiedad para evitar costes innecesarios o retrasos.
Recurrir a expertos
Es aconsejable contar con asesoramiento jurídico y financiero en esta difícil etapa:
- Abogado especializado en derecho de familia: le ayudará con los trámites legales.
- Asesor fiscal: asesora sobre las consecuencias fiscales y las posibilidades de optimización.
- Experto inmobiliario: ayuda a determinar el valor y le acompaña en una posible venta.
Conclusión
El reparto de los bienes inmuebles en caso de divorcio es complejo, pero puede simplificarse considerablemente con un procedimiento estructurado. Si recurre a expertos a tiempo, realiza una valoración inmobiliaria profesional y tiene en cuenta los aspectos fiscales y jurídicos, podrá evitar pérdidas económicas y sentar las bases para un futuro estable.
¿No está seguro de cuál es la mejor solución para su inmueble en caso de divorcio? ¡Póngase en contacto con nosotros! Estaremos encantados de asesorarle.
Nota
En este texto se utiliza el masculino genérico para facilitar la lectura. Las identidades de género femeninas y de otro tipo se incluyen expresamente en la medida en que sea necesario para el significado.
Aviso legal: este artículo no constituye un asesoramiento fiscal ni jurídico en casos concretos. Le rogamos que consulte los hechos de su caso concreto con un abogado y/o asesor fiscal.
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