
Marketing desde una perspectiva global
En Alemania no tenemos actualmente ningún problema para vender. ¿Qué aportan entonces las imágenes tomadas con drones?
Es cierto, pero precisamente para proyectos de mayor envergadura y para la comercialización suprarregional, las fotografías aéreas aportan un valor añadido considerable a un coste relativamente bajo. Y, sin embargo, seguimos viendo ejemplos en los que una propiedad solo se vende bien gracias a un material fotográfico profesional adecuado. Sobre todo en zonas menos cotizadas, pero que, aun así, tienen mucho que ofrecer.
¿Cuál es la situación legal actual? ¿No puedo hacer yo mismo buenas fotos con un minidrón?
La legislación se ha endurecido considerablemente. Sin duda, la regulación es necesaria e importante, pero se puede debatir cómo se ha llevado a cabo y no ha sido del todo óptima para los usuarios profesionales. No obstante, los procesos en las autoridades ya se han estabilizado. Hay personas de contacto que están al tanto y, para los proveedores profesionales, se han simplificado muchas cosas en la aplicación concreta de las leyes. Los drones disponibles en el mercado son cada vez más pequeños, baratos y potentes.
¿Qué puede recomendar a los propietarios de inmuebles para que utilicen correctamente este servicio?
Por un lado, las imágenes y los vídeos se pueden integrar fácilmente en diversos portales inmobiliarios, lo que permite destacar entre la multitud. Para proyectos más grandes, sin duda merece la pena crear una página web propia con el material gráfico creado y, si procede, vídeos. Si se ha previsto un recorrido de 360° por el interior, se puede utilizar una foto tomada con un dron o incluso una panorámica esférica como punto de partida para el recorrido virtual.
¿Se puede hacer algo mal?
Sobre todo, hay que cumplir con los requisitos legales y no empezar a volar sin más. La tecnología de los drones se ha vuelto mucho más fácil de manejar en los últimos años, pero sigue siendo un aparato volador complejo y los riesgos nunca pueden excluirse por completo, ni siquiera con sistemas de asistencia. En cualquier caso, es necesario estudiar detenidamente el manual y realizar algunos vuelos de práctica en terreno abierto. Si se necesitan permisos especiales, suele ser necesario un permiso de piloto de drones. En cualquier caso, el procesamiento posterior de fotos y vídeos en 360º o la integración de modelos 3D en fotos es una tarea para profesionales, ya que se puede perder mucho tiempo y los proveedores especializados ofrecen excelentes resultados a un precio razonable.
Esto aboga claramente por contratar a un agente inmobiliario para este tipo de fotografías aéreas, ya sea porque él mismo vuela o porque conoce a un experto que pueda encargarse de ello. Muchas gracias por la entrevista.