Disfruta de una piscina al aire libre en tu propio jardín
Es un hecho que los veranos en nuestras latitudes son cada vez más calurosos. Quienes tienen una casa con jardín deberían plantearse seriamente la posibilidad de instalar una piscina. Alrededor de 12 000 alemanes cumplen cada año su sueño de nadar en el jardín. El mayor interés por las piscinas privadas lo muestra el grupo de edad de más de 60 años, que suele disponer de un cierto margen financiero. Por el contrario, la demanda entre padres y trabajadores es más bien escasa, ya que suelen estar ocupados pagando su propia casa y, además, rehúyen el trabajo adicional que supone su mantenimiento. Lo ideal es que los niños de las familias jóvenes se diviertan en las piscinas de los abuelos.
Por cierto, en competencia con la piscina clásica, los estanques para nadar son cada vez más populares. La variante ecológica no solo destaca por sus costes de fabricación y su naturalidad, sino que los costes de mantenimiento del estanque son solo la mitad, ya que no es necesario volver a llenarlo en verano.
Los propietarios de viviendas preocupados por el medio ambiente y la salud también se benefician de los estanques para bañarse, ya que, gracias a su autolimpieza natural, no es necesario utilizar cloro, lo que también es una ventaja para las personas alérgicas. Los prejuicios sobre el «agua turbia» han quedado desmentidos hace tiempo: gracias a los modernos sistemas de filtrado, los propietarios de estanques de baño pueden disfrutar de un baño sin preocupaciones. Sin embargo, el inimitable mecanismo de limpieza de la naturaleza también tiene una desventaja decisiva: el estanque debe disponer de una zona de regeneración a la que no se pueda acceder nadando. Debido al mayor espacio necesario, los estanques para bañarse solo se pueden construir en jardines grandes.
Otro punto que se suma a la lista de pros y contras en contra de un estanque y a favor de una piscina es la posibilidad de cubrirlo (por ejemplo, con persianas eléctricas), algo muy demandado por los padres con niños pequeños por motivos de seguridad. Además de los costes de construcción de una piscina estándar de 32 metros cuadrados, que parten de unos 15 000 euros, habría que añadir unos 10 000 euros más para una cubierta de seguridad para niños.